Ser niño es preguntar, volver a preguntar, seguir preguntando y no cansarse de ello aunque las respuestas sean obvias, o aunque simplemente no existan.

Ser niño es creer en la fantasía, porque la realidad es aburrida, por eso mismo no hay nada más importante que jugar y reír.

Ser niño es ser libre, aunque es la época de la vida en la que más reglas hay, en que más se escucha la palabra no. Pero qué importa, NO es solo una palabra y las palabras son lo que queramos que sean.

Ser niño es querer hacer y querer ser cualquier cosa, porque los límites aún no están bien definidos. Es equivocarse y saber que no importa, porque más tarde o mañana, u otro día, se podrá volver a intentarlo.

Ser niño es algo que dura muy poco, es algo que no nos damos cuenta en qué momento pasa y que, más adelante, cuando se llega a eso que llaman adultez, extrañamos al punto de querer volver allí.

FELIZ DÍA DEL NIÑO.

Anuncios