-El ingrediente secreto para convertirse en robot–

Robo Souce (Robo salsa) es uno de esos libros que atrapan por donde lo mires y a la edad que lo encuentres. Fue un regalo de tía, ¡de esos que enamoran! Y desde que estuvo en nuestras manos empezamos a abrir los ojos descubriéndolo y tratando de entender lo que nos proponía. En una esquina tiene un aviso que dice: ADVERTENCIA: Este libro se convierte en robot” – ¿Es un libro que se convierte en robot?  Y, empezamos a explorar:

¿Quizás al final trae un robot para armar?

– No, no trae un robot aparte, es un libro que se convierte en robot.

– ¿Cómo?

– No sé, hay q leerlo.

Empezamos a leer y a encontrarnos con una historia llena de sorpresas y unas ilustraciones espectaculares, el libro ensambla tan bien la historia con el dibujo que nos encantó.

Se trata de la historia de un chico que se disfraza de robot junto con su perro, y empieza a armar desorden en la casa hasta que toda la familia se aleja, el perro le da una fórmula secreta para convertirse en robot de verdad, se empieza armar un lio de proporciones gigantes hasta que TODO se convierte en robot: mamá, papá, la hermanita, la comida, el perro y, por supuesto, EL LIBRO. ¡ Al final la historia da tantas vueltas que hasta tienes que darle vuelta al libro para terminar de leerlo!

Ahí es donde se encuentra una nueva propuesta en diseño, tiene una especie de solapa muy grande que convierte al libro en un robot, tal como los demás elementos de la historia. Por eso la expresión que ahora se puede dibujar con un simple :O fue la que se dibujó en nuestras caras. Papá, mamá e hijo felices con el libro y con ganas de leerlo una y otra vez.

Para nosotros, una pareja de habla hispana y con mediano/avanzados conocimientos de inglés,  con ganas de que Gael maneje ambos idiomas, es muy interesante ojear libros en inglés. Creemos que la experiencia de leer en dos idiomas una historia (porque lo leemos en inglés y repetimos en español) hace que sea muy entretenido y de paso pedagógico, sin proponérnoslo, aprendemos todos un nuevo idioma. -Ya dará para otro post escribir acerca de la dinámica de leer en dos idiomas-.

Y no podemos olvidarnos de lo que muchos lectores buscan, la edad recomendada, como nosotros somos de aventurarnos con lo que nos caiga ni bien va llegando a nuestras manos, pues lo empezamos a leer con nuestro hijo cuando tenía dos años y desde ahí hasta ahora que tiene 3 y medio es un goce. Seguramente a chicos de 4 para arriba les va a encantar y por supuesto a adultos locos por las imágenes y la literatura infantil también les atraerá. Así que reafirmamos la frase con la que empezamos esta reseña: es uno de esos libros que atrapan por donde lo mires y a la edad que lo encuentres.