Neil Gaiman es uno de esos escritores que te vuelan la cabeza. Y si, es que no solo tiene una gran imaginación sino que puede crear mundos fantásticos para todas las edades y en diversos formatos. Lo conocimos en el mundo del comic, específicamente con Sandman, luego vimos algunas de sus historias convertidas en películas, entre ellas Coraline. Neil Gaiman es, sin duda, un prolífico creador de fantasías: casas abandonadas, puertas secretas que llevan a otros mundos, un antiguo barrio chino donde suceden cosas extraordinarias, una niña llamada canela que anda en el tigre de un carrusel, mitología, magia, aventuras, los universos de Neil Gaiman son tan diversos que recorren los tiempos y se acercan a todas las edades.

En estas vacaciones Neil llegó con sus historias de una manera sorpresiva, en un viejo libro de una de las tías de Gael que estaba guardado en la casa de los abuelos: El día que cambié a mi padre por dos peces de colores. El primer libro escrito por Neil para chicos. Empezamos a leerlo con Gael y quedó encantado, por supuesto lo leímos una y otra y otra vez, aunque la publicación no es para su edad, pero como ya hemos contado: leemos lo que nos encontramos sin mirar el rango de edad. Así que, con la emoción de presentarle a nuestro hijo uno de los autores que – repito- nos voló la cabeza … varias veces… Su papá encontró en la Feria del Libro de Buenos Aires: El primer día de escuela de Chu, el tercero de la serie Chu´s Day – Día de Chu- Editado por Océano Travesía. Chu es un oso panda con un gran estornudo y cuando estornuda suceden cosas sorprendentes. Una historia sencilla, tierna y divertida. Las ilustraciones impecables pinceladas en óleo y técnicas mixtas. Como dirían los abuelos: “Una belleza” muy recomendado para los más pequeños y para los grandes que amen, como nosotros, a Neil Gaiman y a los libros que están ilustrados de una forma tan cuidada.

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