Esta serie de libros de Oceano Travesia ilustrados por Imapla son un gran tesoro. Llegaron a casa porque primero le hablaron a papá: “Somos colores y hablamos, queremos jugar con tu hijo” -creo que eso le dijeron-. Luego me hablaron a mi: “Somos una hermosa publicación que invita a explorar” y finalmente le hablaron a Gael:

-¿Que dice azul?

-(Gael abre sus ojotes y estira sus manitas)

Papá pasa la hoja, aparece una boca que se abre y se cierra.

–  aah gagaga (Gael abre sus ojotes y estira sus manitas)

Papá pasa a la siguiente hoja donde ahora se ven unos ojos, que forman una cara.

– (Gael abre sus ojotes y sonríe con su sonrisa más grande ) :O

Luego aparece una palabra:

– Shu, shu, shu. Dice papá.

Al final se ve una mariposa que abre sus alas. “Mariposa” dijo el azul.

Todos enamorados de los libritos, Papá y Gael lo leían una y otra vez, jugaban con ellos todos los días, hasta que llegó el día (juro que papá no es un entrenador) Gael, con 10 meses (paréntesis porque hay una duda en la edad.Por alguna razón yo creo que fue más hacia los 15 meses, pero lo más seguro es que papá tenga razón- en este caso-) Con 10 meses empezó a señalar el color cuando papá se lo pedía:

– Gael. ¿Cual es el amarillo?

-(Gael señalaba o agarraba el amarillo)

Y así con TODOS los colores, luego los reconoció en objetos dentro de la cotidianidad, es decir se aprendió los colores sin siquiera hablar !!! (paréntesis 2: tenemos un video, pero nos da cosa publicarlo, tratamos de cuidar su imagen de las redes, sobre todo cuando bebé)  No se, quizás a muchos les ha pasado, pero para mi fue fuerte! Después ya más aterrizada, pienso que fue muy buena nuestra experiencia con esta serie de libritos, no porque se haya aprendido los colores tan pequeño, sino porque abrazamos esos colores, nos hablaron y fueron parte de nuestra felicidad de cada día. Amor absoluto por los libros y por todos aquellos que crean contenidos de calidad para la infancia, y ganas también de crear, de narrar el mundo para Gael y para muchos peques.

La serie la compramos en Buenos Aires en la librería Eterna Cadencia.

 

 

Anuncios