Llevo bastante tiempo observando y tratando de entender el enojo, no en Gael sino en mi. El enojo en la madre también influye en la crianza. El nudo del asunto se centra en una variada sucesión de malas patas, estoy atravesando tiempos difíciles, unos bien peludos. A inicios de 2017 perdí mi laburo y no he podido engancharme de nuevo con nada en concreto, lo que no quiere decir que no trabaje en proyectos y mil maneras de encontrarle la vuelta, pero poca respuesta he tenido. Soy migrante y eso pesa, más ahora cuando en mi familia, que está lejos, hay problemas económicos y de salud, dos ingredientes que cuando fallan juntos abruman. No entro en detalles, con el plano general alcanza para contarles lo que me interesa y que tiene que ver con libros:).   Por momentos la vida es como una bola de nieve, fría, arrasadora…  entonces viene el enojo. En mi caso cuando todo esta al revés salta el enojo. Ahora que soy madre soy consciente de lo directo que puede afectar mi enojo a mi familia. Acá viene la razón de este escrito: ¿Cómo estar en paz en un momento de crisis? La respuesta esta en la mente, en controlar los pensamientos, no como un vidente o un mago, o sí, la magia esta en la meditación, en la búsqueda de una paz interior.

Así que tomo una medicina para el corazón, un libro. Podría agarrar alguno de Krishnamurti u Osho, pero me atrae un libro para niños, para familias: El Ángel de los sueños. Lo compró papagalope hace bastante tiempo atrás, cuando buscábamos ayuda para relajarnos en el momento de ir a la cama, porque Gael hasta los 3 años fue un anarquista del sueño. Así pues llego a casa este ángel con alas de papel para ayudarnos a calmar la marea en las noches. Pero su uso va más allá de ser un método para conciliar el sueño. El autor cuenta que empezó a meditar con sus hijos cuando ellos le preguntaban sobre sus prácticas de yoga, así que inventó varias visualizaciones basada en técnicas de relajación de práctica de yoga combinadas con meditaciones. El libro es así: presenta primero unos ejercicios de relajación y luego ocho (8) imágenes acompañadas con una ilustración – algo así como ocho cuentitos- que narran la descripción de espacios/situaciones, poco a poco te van llevando a estados más tranquilos y por mementos sientes que escuchas un cuento.

Creo que aprender naturalmente a relajar la mente y el cuerpo es una gran práctica para compartir con nuestros hijos. Se ha demostrado no solo en la praxis sino científicamente que una mente tranquila fomenta la creatividad. Muchos son los que impulsan la meditación en edades tempranas. David Lynch,uno de mis directores de cine favoritos, creo una organización sin ánimo de lucro que fomenta la meditación en las escuelas en USA @davidlynchfoundation Les recomiendo ver su “The Quiet Time Program”.  Los chicos también manejan mucho estrés y pueden empezar a llenarse la cabeza de cucarachas tanto como los adultos. Pensemos en lo complejo que debe ser empezar a manejar emociones como la frustración, el enojo, la tristeza. ¡Agotador!

Nuestra experiencia de lectura con este libro es variada: Yo lo estoy amando porque necesito empezar a aquietar la mente y con los ejercicios que propone empecé a hacerlo. Gael me propuso una manera diferente de leerlo juntos que me encantó! Me dice: “solo quiero que veamos este dibujo” empezamos a observar, a hablar de lo que vemos, los colores, la posición de las manos, las imágenes por si solas dan tranquilidad y pasamos momentos de contemplación muy valiosos. Ya llegará el momento en el que hablemos más sobre la meditación y leamos todas las propuestas del libro.

Si les gustó la idea de meditar con sus hijos les paso los datos: El libro lo compramos en @eternacadencia. Autor: Ciaran Flanagan,  editorial #editorialkaladanda @kaladanda que tiene como misión difundir las enseñanzas hindo-tibetanas .

Anuncios