La adopción es algo que me resuena en la cabeza y en el corazón. Antes de ser mamá de Gael yo pensaba que, si algún día decidiera ser madre, preferiría adoptar. Esa idea la tenía por una certeza: hay much@s niñ@s en el mundo que necesitan una oportunidad de vivir en familia y me parecía hermoso poder abrazar, en todo el sentido de la palabra,  a alguien que lo necesita. Ese sentimiento era más profundo, así que  adoptar sería la palabra indicada. Ser madre de un hijo que no parí.

Pero Gael ya me había elegido y eso es otra historia (la historia más maravillosa que he vivido). Sin embargo la adopción sigue resonando, un poco más quieta, un poco más lejana. Les cuento esto porque con Trepa alto, Malibú me pasaron muchas cosas que hicieron resonancia:

Primero, la empatía con el tema. Sí, la adopción me interesa en un nivel personal, pero también considero que es una de las oportunidades que tiene el ser humano para demostrar su compromiso con el otro. Ese otro que trae consigo una historia, generalmente dolorosa, y que está en este mundo a la espera de una mamá, de un papá. Creo que es  un acto de bondad al que muchas personas se deberían arriesgar y que la sociedad debe conocer, difundir y proteger.

Segundo. La historia me cautivó, esta narrada de una manera muy sencilla y entrañable. La leí con Gael, la primera vez con  mucha cautela, no quería que se quedara con una sensación de tristeza (oigo a mi psicólogo cuestionándome) sobre todo porque hay una separación muy fuerte. Pero lo tomó muy tranquilo, una vez pasa la introducción dramática, como en Buscando a Nemo, empieza una aventura feliz.  Pero sobre todo me encantó la fuerza en esta frase que le da título: “Trepa alto, Malibú”, ahí se resume el deseo de la madre de soltar a su hija para que sea libre y feliz, así tenga que hacerlo sin ella.

Tercero. Admiro el trabajo de Pilar Centeno, logra un ambiente muy afectuoso con todos sus personajes. ¡Es imposible no adorar esos ojos tan expresivos! Y con este libro no ha sido la excepción, tanto Malibú como las madres de la historia se quedan en el corazón.

Y por último englobando todo lo anterior creo que  Ediciones Rumiantes logra una gran propuesta de libros ilustrados para la infancia con temática de Derechos Humanos, algo absolutamente necesario en estos tiempos. Con la historia de Trepa alto, Malibú permiten que muchas personas se acerquen de otras maneras al tema de la adopción y se vayan rompiendo algunos mitos, se generen preguntas y se hable del tema.

Un libro muy recomendado para pequeños y grandes lectores.

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