Este es el #librojugueton número 1 de nuestra biblioteca. El Animalario Universal del Profesor Revillod es en esencia juego.

Les voy a contar en detalle porque. En primer lugar está su atrayente formato: es un cuadernillo con espiral que parece la libreta de un importante antropólogo. La primera hoja nos muestra a un grupo de grandes científicos y el subtítulo ” Almanaque ilustrado de la fauna mundial”, más adelante vemos unas palabras del mismísimo Profesor Revillod que nos hacen la introducción a la aventura. Ya desde el comienzo el contacto con este libro es exploración. ¿Existe en realidad el profesor Revillod? ¿Es parte de una investigación histórica en las ciencias naturales? Se empiezan a pasar las hojas encontrando pistas que afirmen o nieguen nuestras sospechas. Y así se va entrando en el juego del autor, mantener la sensación de navegar en una verdadera joya de las ciencias naturales.

Ahora pasemos a la divertida manera de recorrer sus imágenes: Cada ilustración tiene dos cortes que permiten mezclarse entre sí. Son 4096 fieras diferentes con la descripción de sus modos de vida. Entonces descubrimos/armamos no solo imágenes, sino textos que son tan ocurrentes como las ilustraciones. La aventura está en descubrir cientos de posibilidades, componer animales extraños o seres fantásticos sumados a los animales reales. Es un devenir entre lo real y lo imaginario.

En casa pasamos largos ratos de diversión encontrando animales sorprendentes y sus respectivas descripciones. Pero, señoras y señores el Instituto Revillod, no quiere defraudarlos así que si creen que no hay más posibilidades o que lo han visto todo. Al final propone una lista de preguntas para descubrir. Porque como se lee en la contratapa: “El Animalario Universal que usted, amigo lector tiene en sus manos, es un compendio de ciencia rigurosa y edificante diversión” Nosotros le sumamos que es recomendado para todas las edades!

Y por último, pero no menos importante, diría que en realidad es lo más importante. Las extraordinarias ilustraciones de Javier Sáez , nos hace viajar al pasado y sentir que realmente estamos ante la joya de algún naturalista del siglo XIX. Son grabados impecables, expresivos, detallados que sumados al formato y la narrativa hacen de este libro juguetón una joya de otros tiempos.